Sobre la labor de Luisa Calcumil...
Lleva más de treinta años de experiencia teatral, desde el año ‘75 en que comienza su trabajo actoral, ha representado alrededor de 20 obras de teatro, 7 películas de trascendencia internacional, y varias participaciones en televisión.
Importantes premios hablan del reconocimiento a su labor. Pero el afecto de sus paisanos es lo que la motiva a seguir trabajando: - "recibo su reconocimiento y el agradecimiento es mutuo, más que a la actriz ven a la promotora de nuestra cultura"- ,dice con sencillez.
Luisa reconoce que Aimé Painé, primera cantante mapuche, ha influido mucho en su vida y permanentemente rescata su pensamiento - "El saber quien es uno es el principio de ser culto".
Después de varios años de actuación y al no encontrar texto dramático que la represente, Luisa comenzó a escribir sus propios guiones o a participar en la dramaturgia de los trabajos que protagoniza. Así surge "Es bueno mirarse en la propia sombra", "Alma de Maíz", "La Tropilla de Ruperto", "Folil" (raíz), unipersonales (aunque hay trabajo en equipo) que integran cantos , relatos, aspectos culturales mapuches, humor...
Su profesionalidad no se limita a la trascendencia adquirida, que sin duda la tiene, sino al trabajo cotidiano; realiza de tres a cinco horas de entrenamiento, aún estando en gira, compartiendo la actividad con distintos grupos teatrales de otras localidades. Los periódicos de distintas localidades comentan asombrados en la cobertura de su visita la humildad de esta renombrada actriz que comparte el trabajo de los actores locales como una compañera más.
Ella viaja con sus representaciones por toda la Argentina y algunos países del extranjero. A la hora de trabajar puede hacerlo en excelentes teatros, salones comunitarios, escuelas, plazas, o en el patio de la casa de algún paisano.
Según su propia definición su trabajo está permanentemente vinculado al ámbito de la educación, la salud, el arte, y la cultura.
Luisa elige vivir en el sur y tiene su trabajo a disposición de los sectores de la educación, para recibir las inquietudes que tienden a revisar la historia y la identidad, valorizarla, rescatarla y poder proyectarla en marcos apropiados, para fortalecer un perfil que toque las puertas de la dignidad y de la justicia.
El trabajo de Luisa Calcumil plantea un punto de partida, un intento de borrar el concepto de olvido, no para la segregación, sino para enriquecer. Damos cuenta de que ,aunque se niegue, estamos mezclados y en esta mezcla conviven enriqueciéndose aspectos de la cultura que se han afincado, arraigado en esta tierra con una cuestión delicada de por medio, que es el tema de la tierra, de los espacios y lo no iguales que somos ante las posibilidades.
Con sus espectáculos recorrió escenarios de Paraguay, Perú, Cuba, México, España y Francia; recorre el país de Ushuaia a la Quiaca y comparte con los sectores que como ella no aparecen en los grandes medios de comunicación, aún así sigue siendo reclamada por la gente que ama las cosas de nuestro país.
La Propia identidad
Pensamiento de la artista:
"Nuestros padres nos mandan a estudiar para que no pasemos el hambre y la exclusión que ellos padecieron. Pero esa educación no contempla nuestros valores, nunca nos hablan de ellos. Nosotros estudiamos la historia que hace alabanza a la Campaña del Desierto y se habla de los malones, y depende de la suerte que hayamos tenido para que encontremos nuestra propia identidad. Nos hacen como un lavado de cerebro y nosotros no nos damos cuenta.
Cuando era adolescente muchos me decían, palmeándome el hombro: "qué bien, indígena, ¡que lindo!". Y yo decía: ¿dónde está lo lindo? Si todo se torna difícil para nosotros. Por eso siempre recuerdo que a una le ha tocado protagonizar o defenderse de la triple adversidad que significa SER MUJER, SER INDÍGENA Y SER ARTISTA.
Cuando hablo de defenderse, hablo de la realidad que es la discriminación. Cuando iba a pedir trabajo me exigían buena presencia. ¿Qué significa tener buena presencia todavía en la Argentina: tener pelo rubio, ojos celestes y tez blanca? Con todo, logré trabajar y estudiar, pero siento que pertenecemos a una sociedad demasiado prejuiciosa y no sólo con lo indígena. A todo lo diferente se le tiene miedo. Nosotros lo sufrimos de manera muy terrible en todos los sectores donde estamos, porque en la ciudad o en el campo se sigue manteniendo la discriminación, que la compartimos con otros también.
Por eso mi trabajo no se inscribe en esa idea de separar a los indígenas de los blancos. Pienso que podemos entendernos y podemos avanzar hacia una sociedad capaz de vivir en la diversidad cultural, en la solidaridad y el entendimiento. Por eso mi trabajo se vincula estrechamente con la educación, la salud, el campo y los derechos humanos. De so hablan mis trabajos..., y estoy hablando de lo indígena.
En la Argentina la situación del indio no es mejor ni peor que en otros lugares, más bien es bastante parecida. Los códigos de olvido y de ocultamiento se repiten en toda América. Además en las escuelas públicas argentinas siempre se habla de que nosotros "existíamos". Siempre se habla en pasado y eso es tremendo. Por eso hay que revalorizar la cultura americana para hacer un registro de nuestra conciencia y dar testimonio de nuestra presencia . A partir de allí reclamar un espacio que nos corresponde por ser habitantes desde hace siglos, y en algunos casos de milenios, en estas tierras.
Yo soy una trabajadora. Por supuesto mapuche, pero una mujer trabajadora del escenario. No me siento "representante de". Agradezco a la vida la posibilidad que me dio de expresar lo mío y de aprender de tanta gente. Si hay algo que le agradezco a mis padres, y en especial al abuelo Calcumil, es haberme enseñado a gozar con el trabajo y a pelearle a la explotación.
"TENGO MUCHO AGRADECIMIENTO, PERO NADA DE DEPENDENCIA"
Se vino la Luisa... se vino la Calcumil
(...) Viene empujando mi canto
el eco de nuestra historia
soy parte de los que viven
con ilusión y memoria (...)
del poema “Porfía”
Luisa Calcumil, 1995
No es la primera y esperamos que no sea la última visita de Luisa Calcumil. El pasado 5 de septiembre arribó a nuestra región cordillerana una de las tantas militantes de la vida que cobija la Patagonia.
Aquellas personas que, durante su estadía, pudimos compartir nuestros afectos y nuestros sueños sentimos que nos atravesó una brisa fresca de recuerdos imborrables. Esto no es poco en un mundo que cada vez se muestra más y más efímero.
En esta ocasión la trajo la fiesta que vivió el pueblo de El Bolsón al cumplirse los primeros años de una Radio alternativa, FM Alas. En el marco de los 10 años de resistencia en el aire de la Radio, Realizó dos actuaciones en el Centro Artístico y Cultural La Fuente, presentando “Fragmentos de sus Obras” (con la ayuda de su asistente el Sergio), también aportó conocimientos de su cultura mapuche, colaborando con la presentación local de la obra “La Tierra Destrozada”, actuada por los pibes de la comunidad rural de la Rinconada Nahuelpan, y como si fuera poco en la escuela 270 presentó “La Tropilla de Ruperto”, en un escenario montado para el festejo popular, por donde pasaron durante dos días distintas expresiones de la región y el continente latinoamericano. Además se trasladó con “La Tropilla...” Hasta la escuela 89, en la hermana localidad de Epuyén.
Todo este trabajo artístico no le impidió compartir, fuera de los escenarios, su humanidad paisana.
Esta vuelta la Luisa trajo a varios personajes en las maletas y una vez más nos dejó sustanciales elementos para reconstruir nuestra identidad cultural. Así fue como aparecieron, despacito como quien con respeto expone lo más querido, el Ruperto de “La Tropilla...” o la abuela Erminda de “Es bueno mirarse en la propia sombra”, entre otros.
Reconocernos en su labor actoral nos permite activar la verdadera fuerza que esconde nuestro espíritu. Difícilmente una cultura metida a palos nos pueda brindar una sensación parecida.
Hoy nos atraviesa una crisis cultural que destiñe al más pintado. Desde mucho tiempo atrás nos enseñaron a despreciar lo nuestro, a subestimar lo propio, de alguna manera a degradar a nuestra matriz cultural mestiza. Aquella que abraza a los primitivos pobladores, los aborígenes, y a los expulsados de otros continentes; que no eran más que los morochos, los desocupados, los perseguidos por diversas causas, que bajaron de los barcos en distintas épocas. Como diría Aníbal Ford: “Este es un país que se desconoce así mismo”.
De ahí en adelante se nos complica, cada vez más, encontrar algún tipo de orientación que nos permita avanzar como comunidad.
Si alguno de los personajes puestos en escena por la Calcumil nos movieron alguna partecita, que vaya a saber donde a futuro se colocará, es síntoma de que nuestro cuerpo acusa tener buena salud.
Aprender a reírnos y emocionarnos de lo propio, salir de la angustia, es todo un desafío. En ese sentido, Luisa Calcumil es un lago cristalino donde poder reflejarnos.
Gustavo Rivero
Especial para La Región
......................
El disco "La Cantora" ternado para los Gardel
El disco de Luisa Calcumil "La Cantora", del sello discográfico Patagonia Record, ha sido nominado para los Premios Gardel 2.008 y está ternado en el rubro Mejor Álbum Nuevo Artista de Folklore.
La terna está compuesta por "Sombra herida" Canto 4 (Emi Odeón) y "Juan Falú - Nilly Gonzalez - Rodolfo Sanchez (MDR).
A todos los que impulsan nuestra música. Mi abrazo desde el Sur. Luisa Calcumil
Noticias de los Premios Gardel 2008
COMENTARIOS DE LA PRENSA SOBRE EL ESPECTÁCULO "HEBRAS"
"Una obra brillante por su temática y enorme riqueza estética, con juegos escénicos que ponen de relieve la indiscutible profesionalidad tanto de Luisa Calcumil, como de su compañera Valeria Fidel. Luisa Calcumil además de su trayectoria y talento, es una actriz profundamente conectada con su identidad mapuche, que recorre el país y el mundo llevando obras de inmensa calidad que reflejan el sentimiento de su pueblo."
Diario El Sol (Mendoza)
….
Hilda López, “Las Mujeres de este lado”- LU 5 (Neuquén)
….
En definitiva, “Hebras” es una obra brillante por su temática y por su enorme riqueza estética, con juegos escénicos que ponen en relieve la indiscutible profesionalidad tanto de Luisa Calcumil como de Valeria Fidel."
Cristina Rafanelli, Diario Noticias de Bariloche (Río Negro)
….
Victoria Cocconi, Revista Hiporock (Neuquén)
….
Diario Rio Negro (Rio Negro)
….
Juan Queupan, Revista digital La Barda (Gral. Roca, Río Negro)
Luisa Calcumil, mujer trabajadora que ha recorrido el mundo con su arte, junto a Valeria Fidel, nos cuentan la historia de dos mujeres y su paso trágico por esta vida, la desesperanza y la esperanza, el sonreír ante la adversidad porque se esta vivo y eso es mucho.”
Pablo Scattone, diario La Comuna (Gral. Roca, Río Negro)